martes, 20 de marzo de 2012

La Gallup y el triunfo de Danilo

Vinicio A. Castillo Semán 


Por ser la Gallup la encuesta en la que se soportó el último año todo el aparato propagandístico del PPH, tratando de dar por un hecho su vuelta al poder el próximo 20 de mayo, es oportuno analizar los resultados de su última entrega y el efecto devastador que ha tenido en el proyecto presidencial de Hipólito Mejía.

Contrario a lo que plantean algunos “enjundiosos” analistas, el que examina los datos de la Gallup no puede llegar a la conclusión de que hay un empate técnico entre Danilo e Hipólito Mejía.

Lo que la Gallup dice, igual que la Benneson, la Penn & Schoen, la Hamilton, la Asisa, la Insight, es que el ganador de las próximas elecciones es binomio Lic.

Danilo Medina Sánchez – Dra. Margarita Cedeño de Fernández.

Los datos de Gallup no pueden jamás analizarse únicamente con la diferencia del 3.5% que hoy tiene Danilo sobre Hipólito, 48.7% a 45.2% y en una eventual segunda vuelta, 51% a 43%. El hecho resaltante es que hace 6 meses esa firma encuestadora le daba 14 puntos de ventaja a Hipólito Mejía, lo que significa una tendencia ascendente irreversible en favor de Danilo y una descendente de Hipólito Mejía, que llegó a tener en algunas de estas encuestas hasta 58%.

En términos de percepción, a 60 días de las elecciones acerca de quién va a ser el ganador en primera vuelta, Danilo Medina obtuvo un 56% versus solo un 40% de Hipólito Mejía. Las simpatías partidarias favorecieron al PLD 46.5% versus 42% del PRD y 2.4 del PRSC que, sumados a los del PLD, arrojan un resultado de 49%.

Al medirse las tasas de rechazo de los candidatos, Hipólito Mejía obtuvo la más alta, 42% contra tan sólo un 28% de Danilo Medina, lo que indica que la posibilidad de crecimiento de Danilo resulta mucho más alta y probable que la de Mejía. Las mediciones sobre doña Margarita Cedeño de Férnandez igualmente confirman el gran impacto positivo que ha tenido para consolidar el proyecto presidencial de Danilo Medina.

Igualmente, prueba la encuesta Gallup el fracaso total del desesperado intento de asesinar moralmente la reputación de quien sin dudas representa el personaje más popular en la República Dominicana: la Primera Dama de la República.

Pero los datos más demoledores de Gallup contra el pepehachismo son los aparecidos en la página 8-A del periódico Hoy del pasado jueves 15 de marzo, cuando se le pregunta a los encuestados “Quién de los siguientes candidatos, Danilo Medina, Hipólito Mejía, Max Puig, Julián Serulle, Guillermo Moreno, Eduardo Estrella, Ismael Reyes, le dan más confianza para enfrentar los siguientes problemas?: la educación 52.1% Danilo Medina v/s un 35.8% Hipólito Mejía; la delincuencia 45.6% Danilo Medina v/s 38.3% Danilo Medina; el desempleo 47.7% Danilo Medina v/s 39.4% Hipólito Mejía; transporte público 48.2% Danilo Medina v/s 36% Hipólito Mejía; la salud 49% Danilo Medina v/s 35.5 Hipólito Mejía; la crisis económica mundial 47.4% Danilo Medina v/s 35.8% Hipólito Mejía.” Objetivamente, los datos de Gallup no sólo dan una ventaja actual de 3.5 a Danilo sobre Hipólito, sino que retratan toda una convicción acerca quién cree la gente que puede resolver los grandes problemas de la República Dominicana.

El otro gran mito que derrumbó el resultado de Gallup, es el supuesto impacto que tendría sobre el electorado el “cruce de maco con cacata” que ha resultado ser la alianza con Hatuey Decamps con Hipólito Mejía, puesto que estos resultados reflejan un trabajo de campo realizado después de hacerse público dicho acuerdo electoral, lo que viene a confirmar que Decamps no le aportó nada electoralmente hablando a la deprimida candidatura pepehachista.

¿Por qué esta encuesta en particular, la Gallup, ha tumbado todos los ánimos triunfalistas del pepehachismo? Porque Hipólito Mejía se encargó durante meses de allantar a mucha gente en este país, desde la base de su partido hasta el alto empresariado nacional, de que conforme a esta encuesta él sería el vencedor de los comicios venideros.

El combustible del proyecto presidencial de Hipólito Mejía no fue su discurso, no fue su liderazgo, ni la fe de sus seguidores en él, sino el manejo de la percepción de que estaba ganado. Por eso, de cada 10 palabras que pronunciaba 8 eran para hablar de las encuestas que le daban vencedor, con lo que se rodeó de muchos oportunistas que, así como lo hicieron crecer el año pasado, así hoy le empiezan a hacer el claro.

La realidad hoy es que la única encuesta que dá a Hipólito Mejía arriba es la de quien trabaja para él, Leonardo Aguilera, que con todo y eso, ha tenido el cuidado de reflejar la misma tendencia de todas las otras firmas encuestadoras.

Si se toman en cuenta las encuestas del Centro Económico del Cibao que ponían a Hipólito con más del 60% y a Danilo con apenas un 33%, podemos notar cómo el propio Aguilera retrata la caída vertiginosa de quien le ha encargado trabajar para él y el ascenso en esa misma proporción del Lic. Danilo Medina.

La pasión de los dirigentes pepehachistas a quien Hipólito les insufló la ilusión de haber ganado ya el poder fue tal, que muchos dirigentes medios y altos del partido del jacho perdieron mucho dinero y cajas de cerveza, en toda la geografía nacional, apostando con que la Gallup vendría con un Hipólito Mejía vencedor el pasado lunes.

La decepción y la rabia se ha apoderado mucho de ellos, que ahora pretenden asumir un discurso revolucionario apocalíptico para exigir un poder político que el pueblo está dando claras notaciones de que no está dispuesto a volvérselo a dar.

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