sábado, 28 de abril de 2012

La candidata vicepresidencial del PLD asegura que ella y el presidente Fernández no buscan acumular riquezas


Al participar en el programa “El Bulevar con Pablo”, por CDN, canal 37, destacó la transparencia con que según dijo se maneja el Despacho de la Primera Dama. (Danny Polanco)

Leonel y yo somos iguales y él tiene la dicha de haber dado con una mujer como yo”. Margarita Cedeño de Fernández no se esfuerza en parecer modesta. Igual da si defiende su honestidad y la del presidente Leonel Fernández, como si resalta las virtudes del hogar que comparten con su niña, Yolanda América.

Cuando la Primera Dama habla de dos seres iguales, se refiere a que no tienen, ni desean, villas ni en Casa de Campo, ni en Cap Cana, Samaná, Jarabacoa o San Cristóbal, porque las propiedades de lujo, sostiene, no los atraen.

La candidata vicepresidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) habla de su relación marital, en la que asegura no tienen cabida los egos que podrían afectar a dos de las principales figuras políticas del país. “Para dormir no hay ego”, responde ante una provocación de su entrevistador. “Nos queremos, nos amamos, nos respetamos, nos admiramos y entonces nos queremos más. 

El amor se basa en respeto y admiración y eso es lo que yo he comprobado”, continúa. “El es discreto, pero me adora, yo lo quiero mucho”, comenta, a colación de uno de los contados gestos de cariño que la pareja se ha reciprocado en público.

Margarita Cedeño de Fernández fue la invitada de ayer al programa El Bulevar, con Pablo, dirigido por el periodista Pablo Mckinney que transmite cada mañana CDN canal 37. 

El comunicador crea un escenario de domingo, con Yolanda América visitando a una de sus abuelas y Leonel y Margarita solos en la casa. Ella responde que desayunan juntos, leen el periódico y comparten las noticias, cada uno se sienta a leer algún libro y después ven una buena película.

Resalta que ella y su esposo también tienen diferencias muy marcadas, por ejemplo, en la forma de expresión. “Tenemos estilos diferentes y nos complementamos”, dijo, y “a veces tengo que explicarle algunas expresiones”. En la entrevista, el jefe de Estado se llevó los piropos de “bello, precioso, lindo...”

Pero la pequeña de la casa también tiene sus méritos. Con siete años, ya tiene su propia biblioteca con más de mil títulos. “Ella también tiene una agenda bien ajetreada, sale de su escuela a las 3:00 de la tarde, todas las tardes tiene clases de una cosa u otra, canta precioso, tiene clases de coro, toca piano de una manera extraordinaria, realmente algo muy sublime...”, cuenta la madre. La niña estudia en un colegio bilingüe en inglés y, además, recibe clases de francés.

Un amplio equipo la espera en el estudio y en la antesala y luce preparado para acompañarla en la agotadora jornada que le impone la campaña para las elecciones del próximo 20 de mayo. Escoltas, asistentes de prensa y personales se unen al ministro de Hacienda –su compadre y jefe de campaña-, y a un mozo que se encarga de llenarle la copa de agua en las pausas de la comparecencia.

La entrevista, que se extenderá por una hora y media, comienza a las 7:37 de la mañana, pero ya Margarita tiene un rato en el estudio. Llegó temprano, vestida con un traje sastre color lila y un prendedor dorado en forma de M. El ajetreo del proselitismo no se refleja en su rostro. Llega maquillada y su equipo sólo necesita hacerle un pequeño retoque; luce relajada, pese a que se queja de que Pablo la hizo levantarse más temprano de lo habitual; es que ella tiene “horario de abogada”: se acuesta ya entrada la madrugada, luego de una buena lectura.

Además de lo familiar, Cedeño de Fernández se enfrentó a varias preguntas sobre corrupción administrativa, un tema en el que el gobierno de su esposo ha sido objeto de duras críticas y que ha sido punto de ataque al binomio presidencial oficialista en el actual proceso electoral. Para ella, las denuncias que llueven en estos días “no son hechos comprobables”, pero no abundó sobre ellas y tampoco defendió a nadie en particular.

“Yo puedo hablar por mí, por mi marido y por mis hijos. No tenemos villas, no tenemos bombas de gasolina, no tenemos clínica privada, no tenemos negocio”, dijo Cedeño, quien como abogada ha compartido bufette jurídico con Fernández y con el procurador Radhamés Jiménez. “Leonel y yo somos iguales y él tiene la dicha de haber dado con una mujer como yo, porque nosotros siempre decimos: ¿y que para qué vamos a tener villas en Casa de Campo, si tenemos todas las villas de todos los amigos?”.

Alega que el dinero y la riqueza hacen al ser humano insaciable, “porque siempre los tienes que comparar con algo y con alguien”. Sostiene que para ellos lo importante son el trabajo y la lectura, que es un gusto común. “Nosotros no tenemos tiempo para eso, no tenemos tiempo para ir a la de Juan Dolio, que es la villa presidencial”.

Defiende a toda costa y contra toda crítica la inversión del Despacho de la Primera Dama, que para este año cuenta con un presupuesto de Estado de RD$660 millones. Con el mismo apego anuncia que, de juramentarse como Vicepresidenta el 16 de agosto, seguirá enfocada en temas de género y en programas de desarrollo humano.

“El compañero Danilo Media nos comunicaba ya públicamente la idea que tiene de integrar Solidaridad Social, que está administrando el Vicepresidente actualmente, con el programa Progresando, que hemos creado en el Despacho, que trabaja desarrollo humano”. Aunque advierte que la decisión definitiva está en manos de Medina, no descarta que, si ganan las elecciones, ella se encargue de esa área. Reveló que ya existe la intención de instituir un “ministerio de desarrollo social”, al cual ella le ha hecho una enmienda para que se denomine “ministerio de desarrollo social y de familia”, con base en la propuesta de un equipo que trabaja en la preparación de un código de familia.

No explicó, sin embargo, qué le quedará a Candy Montilla de Medina, si le toca dirigir el Despacho de la Primera Dama. La creación del DPD, según Margarita Cedeño de Fernández, es “lo único bueno que hizo Hipólito” Mejía en su gestión.

De sombreros y apartamentos

Los sombreros son necesidad

Asegura que usa muchos sombreros porque se los regalan y por “necesidad”, que el cabello sufre mucho porque su jornada se inicia muy temprano y se lleva todo el día. “A las 8:00 de la noche hay una cena, entonces, dime, ¿qué hago?, entonces yo me voy: pa, pa, pra, una colita, un sombrerito, se ve elegante, se ve bien, la gente no se da cuenta de todo...¡Oh!, hay que buscársela”.

Libros en lugar de flores

“Nosotros no podemos estar sin leer”, cuenta, y detalla que en su casa desplazan floreros para colocar libreros.
Danske Bank.

Entiende que enfrentó con éxito la denuncia de Marcos Martínez sobre una cuenta en dólares en Dinamarca, pero que sólo lo logró por su condición de primera dama. “El secreto bancario es muy estricto en todos los países. Tuvimos que pedirle al superintendente que le solicitara a la comisión de lavados de activos en Nueva York, que tiene contacto con la Superintendencia de Bancos de Dinamarca, para que entonces emitieran una certificación donde se dijera que yo no tenía ningún tipo de vínculos con ese banco”.

El apartamento en Naco

Los inmuebles de Fernández y Cedeño “no entran en la comunidad”.  Dice que todos sus bienes están registrados en su declaración de impuestos, incluido el apartamento en el que vive con Fernández. “Está a mi nombre porque esa era mi casa materna, que ahí se construyó entonces ese edificio y me tocaron dos apartamentos y un pent house, claro también junto con mi hermano”.

La cuenta

Me dijeron que me iban a ir dando pellizquitos. (Con lo de Danske Bank) me dieron un pescozón de repente y se lo aparé con las dos manos”

Toribio

Oí gente por ahí, que debe estar mínimamente informada, que dice que mi jefe de campaña es otra persona.Mi jefe de campaña es Daniel Toribio”

sábado, 21 de abril de 2012

JUAN BOSCH: “TRATAR CONMIGO NO ES FACIL“


MIS RELACIONES CON KENNEDY

  Tratar conmigo no era fácil —soy consciente de ello—, porque yo tenía una sensibilidad muy viva para todo lo que pudiera afectar la soberanía dominicana. Mi pobre país había tenido, desde su primer día de vida republicana, una caterva de líderes políticos que dedicaron su capacidad y sus esfuerzos a buscar una metrópoli a quien entregarle el don de nuestra independencia, y así se explica que nacimos siendo un protectorado de Colombia, en los días de Bolívar, fuimos después territorio de Haití hasta 1844 y a los diecisiete años de República retornamos a ser colonia española —en 1861— por petición nuestra, no por instigación de España; en 1870 hicimos todo lo posible por entregar a Estados Unidos un pedazo del país; a fines del siglo gestionamos de nuevo el protectorado norteamericano. 

Yo sufría en carne viva, como una afrenta personal, el espectáculo de tantos hombres sin fe en el destino de su patria. 

En mi infancia había visto bajar de los edificios públicos la bandera dominicana para izar en su lugar la de América del Norte, y nadie podrá nunca imaginarse lo que eso significó para mi almita de siete años. Seguramente me sería difícil decir por qué vía llegaban a La Vega —el pequeño pueblo donde había nacido y donde crecí— los corridos mexicanos que contaban cómo Pancho Villa se había enfrentado a los soldados norteamericanos que entraron en México, pero puedo decir sin temor a ser mentiroso que Pancho Villa se convirtió en mi ídolo. Es muy probable que para entonces yo no supiera una palabra acerca de los fundadores de la República Dominicana, de Duarte, de Sánchez, de Mella; sin embargo sabía bastante de Martí, de Máximo Gómez, de Maceo, y cantaba canciones de la guerra cubana, lo cual tal vez explique qué Pancho Villa se convirtiera para mí en la suma de todos los héroes de Cuba. 

En las noches rezaba para que apareciera un Pancho Villa dominicano, alguien que hiciera lo que él hacía en México y lo que Martí, Gómez y Maceo habían hecho en Cuba. 

El hombre de hoy viene prefigurado en el niño de ayer. 

Quizá yo quiera tan apasionadamente a mi pequeña patria antillana porque cuando tuve conciencia de ella fue a causa de que ya no era una patria sino un dominio, y eso me produjo un dolor vivo, casi indescriptible, que muchas veces me mantuvo despierto largo rato cuando me mandaban a dormir, y velar es difícil para un niño. Puedo asegurar que a los diez años yo me sentía avergonzado de que Santana, el que anexionó el país a España en 1863, y Báez, el que quiso entregar Samaná a los Estados Unidos, fueran dominicanos. 

Al andar de los años aquel dolor y aquella vergüenza se convirtieron en pasión dominicana; y cuando empecé a escribir lo hice con esa pasión, y cuando me tocó ser el líder de un partido político y el Presidente de mi país, tuve buen cuidado de conducirme siempre como un dominicano que tenía el orgullo de su nacionalidad. 

John Bartlow Martin y Newell Williams respetaron en todo momento esa actitud mía. Nunca trataron de darme la impresión de que estaban haciendo caridad con los dominicanos; en ningún momento me hicieron sentir que ellos representaban al Gobierno más poderoso del mundo. Ambos tenían un tacto ejemplar y la difícil humildad de los que saben que son fuertes. 

ALIANZA PARA EL PROGRESO. 

La Alianza para el Progreso podía ser buena o no serlo, podía ser útil o no serlo; podía tener aspectos negativos y positivos. Toda realización humana tiene debilidades y aciertos. 

Si la Alianza beneficiaba a los Estados Unidos, ello era justo. Todo líder de un país piensa en los intereses de su país y tiene el deber de protegerlos. Pero es el caso que entre el big stick de Teodoro Roosevelt y la Alianza para el Progreso hay una diferencia que vale la pena destacar: Roosevelt actuaba al servicio de los Estados Unidos sin importarle para nada los intereses de Panamá o de Colombia cuando ordenó la construcción del Canal; Kennedy actuaba al servicio de los Estados Unidos cuando estableció la Alianza para el Progreso, pero también pensaba en los intereses y en el destino de la democracia en la América Latina. 

MIS RELACIONES CON KENNYDE 

Cuando me entrevisté con Kennedy en la Casa Blanca, a principios de enero de 1963, observé cuidadosamente a ese hombre joven —demasiado joven, quizá, para ser el Presidente de la nación más poderosa del mundo—; lo observaba mientras yo hablaba y mientras él me hablaba. Vestía con sencillez; no con sobriedad sino con sencillez —zapatos marrón claro, traje gris a rayas perla, corbata de tonos azules, camisa blanca; todo usado, nada nuevo—, como si se hubiera propuesto no ofender la pobreza dominicana con la exhibición, en su persona, de la riqueza norteamericana. Se comportaba con la naturalidad de un viejo amigo. Pasamos revista a los problemas comunes a su país y al mío; y cuando le dije que los dominicanos pasaban hambre, se movió como si hubiera recibido una herida. Ambos nos mirábamos a los ojos. 

Le expliqué que el Consejo de Estado había dado, en forma casi oculta, una concesión de refinería petrolera a una conocida firma norteamericana en condiciones que recordaban los tiempos más floridos del imperialismo de su país, y que yo iba a rescindir ese contrato. Al mencionarle la palabra imperialismo le vi el dolor en la cara. “Es un punto delicado, pero le ayudaremos”, me dijo. Meses después, la poderosa empresa renunció al contrato. 

Por ése y por otros puntos de nuestra conversación, deduje que John F. Kennedy se sentía, él y únicamente él, responsable por los errores que en relación con la América Latina habían cometido los norteamericanos de todas las épocas, desde los días de George Washington hasta los días de Dwight Eisenhower. Era el caso patético de un gobernante que tenía sensibilidad de místico, lo cual tal vez pueda explicarse por su origen irlandés y su religión católica. ¿Era su complejo de culpa por el mal que hubieran hecho sus compatriotas, y su decisión de enmendar esos males, lo que lo impulsaba a ser un reformador más allá de las fronteras de su país? Quizá; de todas maneras, un místico encarnado en el cuerpo y la mente de un político de gran categoría era un caso poco común en la historia humana. Yo podía comprender su actitud porque yo sentía como una afrenta personal las debilidades de los entreguistas dominicanos; y quizá por ese sentimiento, que había arrastrado conmigo durante años, podía percibir lo que pasaba en el alma de Kennedy. 

Un hombre así no podía hacer diferencia entre el latinoamericano desheredado y explotado y el negro norteamericano maltratado y segregado en su propia tierra. Si tenía esa capacidad de sufrir por los otros, no podía ser un líder limitado a los problemas y los intereses del país que gobernaba; tenía necesariamente que ser una conciencia herida por el dolor de cualquier hombre humillado. 

El día en que tomé posesión de la Presidencia, Kennedy me envió un obsequio. Me lo entregó su representante personal en los actos de toma del poder, el entonces Vicepresidente Lyndon B. Johnson. No era nada para mi uso: era una ambulancia para el Pueblo dominicano. 

John F. Kennedy murió asesinado, y aunque el mecanismo de la Alianza para el Progreso le haya sobrevivido, el aliento reformador que él le dio al crearla cayó con él en Dallas el 22 de noviembre de 1963. Por eso he hablado de la Alianza en tiempo pretérito.

Franklin Almeyda presenta nuevo libro "El PLD y las fuerzas sociales"


Richard Quiñones
Santo Domingo


  Con la presencia del presidente de la República Leonel Fernández Reina fue puesto en circula el libro “El PLD y las fuerzas sociales”, testimonios sobre su origen y desarrollo de la autoría de Franklin Almeyda Rancier en un acto efectuado anoche en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional.

  El evento inició con la interpretación de tres piezas musicales a cargo de la orquesta filantrópica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). El libro fue presentado por el ministro de la Presidencia, Cesar Pina Toribio, quien dio paso a la apertura del un coloquio en el que participaron e hicieron uso de la palabra el Presidente de la República, el vicepresidente, Rafael Alburquerque, el presidente del Senado de la República, Reinaldo Pared Pérez, el autor del libro y su esposa, Josefina Pérez Gaviño, el artista plástico, Miguel Núñez, Dennis Mota, editor de la obra y el cubano Fidel Castro Díaz, hijo del líder Fidel Castro.

  Almeyda Rancier agradeció la presencia de las diferentes personalidades entre ellos a los miembros del comité político de su organización, funcionarios del gobierno y público en general.

  Al hacer uso de la palabra el mandatario dominicano felicitó al autor de la obra.

  “Empezar por felicitar al autor, el doctor Franklin Almeyda Rancier por esta nueva producción intelectual y política suya ‘El PLD y las fuerzas sociales’, felicitarle sobre todo porque Franklin ha dado demostraciones continuas de un interés por la ideas y por reconocer la importancia y el poder las ideas sobre todo cuando estamos en el ámbito político”, expresó el mandatario.

  La obra narra la evolución del partido morado y las transfomaciones que ha sufridon durante su historia desde que fue fundado el 15 de diciembre de 1973, bajo el liderazgo de Juan Bosch.

domingo, 8 de abril de 2012

Brics: Poder económico implica peso político

Por Alberto Salazar*

Nueva Delhi (PL) Preocupados por la situación económica y financiera mundial y la dudosa capacidad de las naciones más desarrolladas para solucionarla, los países Brics reclamaron una mayor participación en las decisiones relativas a la gobernanza global.

Reunidos en la cuarta cumbre de la asociación, los presidentes Dilma Rousseff (Brasil), Dimitri Medvedev (Rusia), Hu Jintao (China) y Jacob Zuma (Suráfrica), y el primer ministro indio Manmohan Singh, dejaron entrever que el grupo está decidido a batir lanzas por el rediseño del actual orden económico internacional.

En la Declaración de Delhi, los líderes de los Brics exigieron mayor presencia en la arquitectura financiera internacional, más voz en nombre de los países en desarrollo, y la creación de un sistema monetario internacional más justo y en función de los intereses de todas las naciones.

Reclamaron el fin de la hegemonía europea y estadounidense en el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y reiteraron que la selección de los presidentes de esos organismos debe realizarse a partir de los méritos de los aspirantes y no de su nacionalidad.

A la hora de decidir sus cuotas de dirección, esas instituciones deben tener en cuenta el peso de los países emergentes, expresaron.

Hasta ahora, mediante un acuerdo tácito, Europa y Estados Unidos se han repartido olímpicamente las respectivas presidencias del FMI y del BM.

Los Brics recalcaron que el esfuerzo en curso para aumentar la capacidad de préstamo del FMI solo cristalizará si hay confianza en que la totalidad de los miembros de la entidad están realmente comprometidos con esas reformas.

Tras exponer la "necesidad urgente" de mejorar el flujo de financiamiento a los países emergentes y en desarrollo, también instaron al BM a dar mayor prioridad a la movilización de recursos hacia esas naciones y reducir los costos de los préstamos.

Los líderes del BM deben comprometerse a transformarlo en una institución multilateral que refleje verdaderamente la visión de todos sus miembros, incluyendo una estructura de gobierno que refleje la realidad económica y política actual, consideraron.

Señalaron que de una entidad rectora de la cooperación Norte-Sur, el BM debiera promover una asociación de igualdad con todos los países a fin de superar una obsoleta dicotomía donante-receptor.

"Exigimos mayor representatividad en la arquitectura financiera internacional, más voz a nombre de los países en desarrollo, y la creación de un sistema monetario internacional más justo que sirva a los intereses de todos las naciones", manifestaron.

La asociación reiteró además el llamado a reformar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para dar cabida a países como Brasil, India o Suráfrica.

Con China y Rusia ya como miembros permanentes de aquel órgano, no es difícil imaginar cuánta influencia tendrían los Brics en la arena internacional si se le suman Nueva Delhi, Brasilia y Pretoria, o siquiera uno de ellos.

UN BANCO BRICS, META INMEDIATA

Una de las decisiones más trascendentes de la IV Cumbre de los Brics fue la de dar luz verde a la idea de crear un banco propio para financiar proyectos de infraestructura entre las naciones miembros del grupo y otras en desarrollo.

De momento, los mandatarios solo evaluaron las posibilidades de ejecutar el proyecto, pues este comporta múltiples y complejos detalles técnicos que confiaron a expertos.

"Instruimos a nuestros ministros de Finanzas examinar la viabilidad de esta iniciativa, establecer un grupo de trabajo conjunto para los estudios adicionales, e informarnos en la próxima Cumbre (Suráfrica 2013)", señalaron en la Declaración de Delhi.

De enorme importancia estratégica, la fundación del barco entrañará un minucioso proceso, de seguro no exento de polémicas, para definir aspectos como su estructura, aportación de capitales, poder de voto y criterios de selección de los países y las obras que recibirían inversiones, entre otros.

Algunos influyentes sectores de Occidente no han ocultado su preocupación porque esas y otras ideas lleven a los Brics a convertirse en una agrupación rival capaz de desafiar su hegemonía en las principales instituciones multilaterales, entre ellas el FMI y el BM.

Otro cardinal acuerdo fue el de facilitar la concesión de créditos en las respectivas monedas nacionales a las empresas de los países miembros, a sabiendas de que el actual monto de sus intercambios comerciales -ascendentes a 230 mil millones de dólares- aún reserva enormes potencialidades.

El dólar estadounidense, en consecuencia, tendrá cada vez menor relevancia en las transacciones que realicen los países implicados.

También relevante fue la forja de la Alianza de Intercambio Brics, mediante la cual los índices de referencia de las bolsas del quinteto estarán interrelacionadas a fin de blindar sus reservas monetarias y aportar un mayor dinamismo al flujo interno de capitales.

En cuanto a desarrollo endógeno, el grupo se pronunció por modelos de crecimiento más racionales y sustentables sin comprometer las necesidades actuales, y el diseño de estrategias fiables en áreas críticas como la seguridad alimentaria y energética, saneamiento urbano y acceso al agua.

SOBRE LA SITUACION INTERNACIONAL

Con su creciente peso en la economía y la diplomacia mundiales, los Brics también hicieron un repaso de la actual situación internacional y constataron esenciales puntos de coincidencia respecto a los principales conflictos que hoy agobian al mundo, incluidas la crisis en Siria y la cuestión iraní.

En ambos casos, recalcaron que las soluciones pasan forzosamente por el diálogo.

En defensa del derecho de Teherán al uso pacífico de la energía nuclear, abogaron por una solución política y diplomática y por el diálogo entre las partes, en particular el Organismo Internacional de Energía Atómica e Irán, y de conformidad con las disposiciones del Consejo de Seguridad.

"No se puede permitir que la situación en Irán degenere en un conflicto cuyas desastrosas consecuencias no beneficiarían a nadie", advirtió el quinteto en franca alusión a los presumibles planes de Estados Unidos e Israel de atacar instalaciones de la nación persa a las que atribuyen capacidad nuclear militar.

También pudieron conciliar una posición respecto a Siria pese a que recientemente China y Rusia vetaron en el Consejo de Seguridad una resolución de Estados Unidos y la Liga Árabe por entender que implicaba respaldar un cambio de régimen en ese país, mientras la India votó a favor.

La Declaración de Delhi expresó que los intereses globales estarían mejor servidos si se abre un amplio diálogo nacional donde estén representados todos los sectores de la sociedad siria, y teniendo como premisa el respeto a la independencia, la integridad territorial y la soberanía de ese país.

Según analistas, la posición de los Brics sobre Irán y Siria será motivo de inquietud para Occidente, que mira con recelo las simpatías de la asociación por un orden mundial alternativo.

El grupo también llamó a Palestina e Israel a "adoptar medidas constructivas para solucionar su conflicto, reconstruir la confianza mutua y crear condiciones adecuadas para relanzar las negociaciones, evitando medidas unilaterales, en particular los asentamientos en los territorios palestinos ocupados".

PODER ECON"MICO IMPLICA PODER POLÍTICO

Los Brics se han convertido en una poderosa asociación de las principales economías emergentes. Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica representan de conjunto el 43 por ciento de la población mundial, el 30 por ciento de la superficie terrestre, el 18 por ciento del Producto Interno Bruto global, y el 35 por ciento de las reservas de divisas.

Alguien que sabía mucho sobre relaciones de poder en la superestructura de la sociedad, dijo un día que "la política es la expresión concentrada de la economía".

Los Brics están en camino de demostrarlo una vez más.

* Corresponsal de Prensa Latina en India.
                                  

¿Cómo se fabrica una “Democracia Representativa”?

Néstor García Iturbe (La pupila insomne)

Seguramente que todos han oído hablar de la “Democracia Representativa” e inclusive algunos deben haberse sentido impresionados por el término, pensando que es algo cercano a lo sublime, o a lo más perfecto en forma de gobierno para un estado que representa los intereses de la mayoría de la población.

Si nos atenemos a la etimología de la palabra, tenemos que “Demos” se refiere al pueblo y “cracia” significa poder.

(1) Al agregarle el apellido de “Representativa” nuestro pensamiento nos lleva a que es un gobierno donde el pueblo está representado que no es lo mismo si dijéramos que es un gobierno que representa al pueblo

Cuando en un gobierno el pueblo está representado, lo más adecuado es preguntar de qué forma está representado y en qué proporción. La mayor proporción en que el pueblo esté representado asegura los intereses de este.

En el caso de Estados Unidos, los políticos tratan por todos los medios de evitar se conozca en qué proporción el pueblo está representado, de ahí que se utilizan distintos subterfugios para lograr esto, comenzando por lo que denominan “elecciones primarias”.

Cuando los distintos órganos de prensa presentan la contiendan primaria, hacen gala del “análisis”, de acuerdo al estado donde estas se van a desarrollar próximamente.

La cantidad de latinos en el estado, la religión que cuenta con mas creyentes, el porciento de desempleo, si en el estado se ha liberado la mariguana, la posición de cada uno de los candidatos en relación con el aborto y toda una serie de aspectos que con frecuencia se repiten o se toman como algo que verdaderamente puede ser determinante en ese tipo de contienda para seleccionar a la persona que aspirará a la presidencia.

Un problema crucial es que los resultados de estas encuestas partidarias se ofrecen en el porciento de las personas que estuvieron presentes en la votación o en el caucus.

El candidato que reciba el mayor por ciento de votos ganara los delegados del estado.

¿Verdad que parece lo más justo? ¿No pudiera esto formar parte de lo que se denomina “elecciones libres” por parte de los estadounidenses?

Vamos a desentrañar un poco todo esto.

El total de votantes registrados en el partido republicano suman un poco más de 58 millones y hasta el día 16 de marzo habían participado en las primarias 7,3 millones.

Cuando llevamos el análisis a un detalle aún mayor, encontramos cómo se refleja en las primarias la abstención electoral, algo de lo cual nadie habla y que se esconde detrás de los porcientos. Veamos algunos ejemplos.

En el estado de Idaho los registrados republicanos totalizan 267 400 que estarán representados en la Convención Republicana por 32 delegados.

En las primarias, efectuadas el 6 de marzo, se declaró vencedor a Mitt Romney que alcanzó un 62 por ciento de los votos, Santorum alcanzó el 18 por ciento y Ron Paul otro 18.

Hasta aquí todo parece marchar bien. El problema es que de los 267 400 afiliados, asistieron a las urnas solamente 44 600, lo que representa solamente el 16,7 por ciento de los votantes republicanos registrados .


Un estado importante como La Florida, que cuenta con 4 064 300 y cuyos delegados a la convención republicana totalizan 50, fue ganada por Romney con el 46 por ciento de los votos, Gingrich alcanzó un 32 por ciento y Santorum un 13 por ciento. De los votantes registrados republicanos solamente asistieron a las urnas 1 670 500, es decir el 41 por ciento de los posibles.

Existen casos en que esta situación del abstencionismo provoca resultados totalmente absurdos, que demuestran no existe una verdadera representatividad en la selección de candidatos y que por lo tanto ni la llamada “democracia representativa” ni las “elecciones libres” resultan efectivas.

Nevada, representada por 28 delegados. De 430,5 miles de votantes registrados republicanos, votaron 24,8. El (5,8 %).

Washington, representado por 43 delegados. De 1 407 100 votantes registrados republicanos, votaron 49 100. El (3,5 %).

Dakota del Norte, representado por 28 delegados. De 235 100 miles de votantes registrados republicanos, votaron 11 300 (4,8%).

Kansas, 40 delegados. De 751 100 miles de votantes registrados republicanos, votaron 26 200. El (3,5%).

De las actuales primarias republicanas, hasta el momento los casos más escandalosos se localizan en los siguientes estados y territorios:

Wyoming, 29 delegados. De 150 500 votantes registrados republicanos, votaron 1 100 (0,7 %). Islas Vírgenes, 9 delegados.

De 40 200 votantes registrados republicanos, votaron 254 (0,63%). Guam, 9 delegados. De 11 900 votantes registrados republicanos, votaron 207 (1,7 %) Samoa Americana, 9 delegados, de 12 200 votantes registrados republicanos, ! votaron 70 personas¡

 Este problema se pone de manifiesto prácticamente en todos los estados.

Pudiera tratar de justificarse que por ser una primaria nunca votan tantas personas como en la verdadera contienda electoral, sin embargo debe ser preocupante una respuesta tan baja que prácticamente está señalando que los propios republicanos no tienen interés en los candidatos que el partido está manejando para las próximas elecciones, algo que se ha dicho varias veces y que al parecer es cierto.

Los llamados “demócratas” no se han desgastado en un ejercicio similar, pues desde un principio “alguien” decidió que sería Obama el candidato de esa fracción partidaria.

 Si en el caso de los llamados “republicanos” tenemos todas estas irregularidades, en el de los “demócratas” se ha obviado la consulta popular, aunque le siguen llamando al sistema “democracia representativa”

El no consultar a los votantes registrados demócratas pudiera estar determinado por el poco interés que mostrarían los seguidores de esa fracción partidaria al ser convocados a elecciones primarias, lo que debilitaría más la figura de Obama que la de cualquiera de sus contendientes.

Sería una forma anticipada a las elecciones presidenciales en que aquellos que estaban esperando un CAMBIO, pudieran cobrarle la cuenta al que lo prometió y no lo dio.

Sería una posibilidad adicional de que los latinos y afro estadounidenses manifestaran sus sentimientos hacia el que se apoyó en ellos para ganar las elecciones pasadas.

Sería la posibilidad de que los desempleados, con un voto negativo, protestarán una vez más contra el representante actual del 1 % de la población estadounidense.

Si las primarias de la fracción “demócrata” hubieran significado beneficio para Obama y la posibilidad de que los seguidores de la misma consolidaran su apoyo al Premio Nobel de la Paz, de forma tal de mostrarlo como un ganador seguro en las próximas elecciones, estas se hubieran llevado a cabo. Es evidente que hubo temor a la consulta popular.

La famosa “democracia representativa”, con sus “elecciones libres” tiene otras vulnerabilidades que debemos exponer.

Esto se ha dicho varias veces, pero ahora voy a poner datos concretos para no solamente hablar de ellos, sino también mostrar el fenómeno de forma irrefutable.

Según expone la Oficina del Censo de Estados Unidos, en la tabla 4-a, correspondiente a las elecciones que se llevaron a cabo en noviembre del 2010, la población mayor de 18 años (en edad de votar) eran 229 690 000 personas, se registraron para votar 137 263 000, es decir el 59,7 por ciento.

De estos votaron 95 987 000 personas, el 69,9 por ciento de los registrados, pero el 41,8 por ciento de los que podían haber votado. La asistencia real a las urnas en la llamada “democracia representativa” no sobrepasó en realidad los porcientos cercanos al 50 a que nos tienen acostumbrados los medios de prensa.

De acuerdo con los propios datos de la Oficina del Censo en la mencionada tabla, ninguno de los estados que forman la unión, tuvo una votación mayor del 60 por ciento de los registrados para votar. El resumen de votos presenta el siguiente resultado.

% de votación Cantidad de Estados Del 60 al 55: 5 Del 54 al 50: 12 Del 49 al 45: 16 Del 44 al 40: 12 Menos del 40: 5

Los estados cuya votación estuvo por debajo del 40 por ciento fueron Indiana, Oklahoma, Tennessee, Texas y Utah.

Al analizar en detalle estos cinco estados tenemos un resultado interesante, en el que se totalizan votos Demócratas y Republicanos para llegar a conocer cuántos debían ejercer el voto y poderlo comparar con los que votaron.

 Estado Total de votantes Votaron % Indiana 4´777, 2´364 49 Oklahoma 2´695, 1´034, 38 Tennessee 4´745, 1´601, 34 Texas 17´847, 4´979, 28 Utah 1´929, 643, 33

Ya vamos aprendiendo como se fabrica una “democracia representativa”, deben fijarse niveles de representación por cada estado, los cuales se cumplirán sin tomar en consideración la cantidad de personas que emitieron el voto para seleccionar o elegir a quienes los van a representar.

Los resultados de cualquier consulta electoral, del tipo que sea, nunca se darán en números absolutos, siempre en porciento para esconder la baja participación en la contienda por parte de la población con derecho al voto.

Para determinar el ganador en la consulta presidencial a nivel nacional, nunca se tomará como base el voto popular de la mayoría, sino el que acumule mayor cantidad de votos de representantes, independientemente de la cantidad de votos que esos representantes hayan acumulado.

Todo debe parecer muy lógico y legal, para que se considere como el sistema adecuado para cumplir con el mandato de la mayoría de la población, aunque en realidad dicha mayoría se encuentre dentro de los que se abstienen de participar en la contienda electoral, pues no consideran que sus intereses serán defendidos por los elegidos, no consideran que estos los representan.

Los Estados Unidos han dejado de ser la “res publica”(república), término con el que denominaron los romanos el estado en función de los intereses de todos, para convertirse en una verdadera “res privata”, pues ya no “es una realidad a la que van a dar todos los individuos, cuyos intereses particulares son los intereses de todos, y a la que están ligados la vida y el destino de cada uno”, según estableció Pietro de Francisci en su libro “Síntesis Histórica del Derecho Romano”.

El llamado sistema de las “elecciones libres” y la tantas veces citada “democracia representativa” aseguran los intereses particulares, no los de la mayoría de la población.

1.El término democracia proviene del antiguo griego y fue acuñado en Atenas en el siglo V a. C. a partir de los vocablos («demos», que puede traducirse como «pueblo») y (krátos, que puede traducirse como «poder» o «gobierno»)



viernes, 30 de marzo de 2012

Bosch y Balaguer Coincidencias y diferencias

Por Gustavo Olivo Peña


  El hecho de que Balaguer, nacido en 1906, y Bosch, nacido en 1909, coincidieran en la incursión a temprana edad en la literatura y en la política, además de su reconocida amistad, ha llevado a que muchos de sus seguidores tratasen de equipararlos. Este intento ha sido más constante en los balagueristas.

  Sin embargo, una observación de las posiciones asumidas ante los más importantes acontecimientos políticos del siglo pasado, dentro y fuera de la República Dominicana, conduce necesariamente a establecer profundas diferencias entre estos dos líderes políticos.

  Balaguer ha sido Presidente de la República en ocho ocasiones, incluyendo una por disposición del dictador Rafael Trujillo. Bosch fue Presidente por la libre elección de los dominicanos en los comicios del 20 de diciembre de 1962. Fue derrocado siete meses después, y nunca retornó al poder.

ACTITUD ANTE LA DICTADURA
  Los intelectuales dominicanos que tuvieron que vivir los decenios de finales del veinte hasta los inicios de los sesenta se vieron en la obligación de tomar partido ante el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.

  Mientras el joven Bosch alertaba al país del inminente surgimiento de un tirano cruel en la figura de Rafael Trujillo; Balaguer se unía a los partidarios del entonces ya poderoso general quienes, junto a Rafael Estrella Ureña (cabeza visible del llamado Movimiento Cívico) trabajaban decididamente en el plan para derrocar a Hora cio Vásquez e instaurar la tiranía que mancillaría al pueblo dominicano durante casi 32 años.

 De Bosch se sabe que, aunque en principio colaboró con la dictadura y hasta llegó a escribir un artículo elogiando el hecho de que la capital dominicana, Santo Domingo, pasase a llamarse Ciudad Trujillo, nunca se comprometió tanto como para convertirse en uno de los soportes intelectuales del nefasto régimen.

  Muchos como Bosch, que en principio colaboraron con Trujillo, pronto se rebelaron contra el sátrapa, dentro o fuera del territorio nacional, pagando con sus vidas o el exilio su actitud.

  Otros intelectuales se mostraron sumisos y oportunistas frente a Trujillo, y se convirtieron en sus más importantes colaboradores personales y en justificadores, ocultadores, de las peores acciones de la tiranía.

  Bosch nunca ocupó un puesto de gran importancia ni estuvo entre los más cercanos del tirano, contrario a Balaguer que fue uno de sus más fieles. El hecho de que Balaguer nunca cayese en desgracia ante Trujillo, como ocurría coyunturalmente con los funcionarios del círculo íntimo del dictador, habla de su servilismo hacia el régimen.

  HACIA EL EXILIO
  Juan Bosch fue apresado por los servicios de espionaje de la dictadura en 1934. Encerrado en el fuerte de San Felipe, Puerto Plata, escribió las letras de la criolla La Gaviota, que ha sido grabada por cantantes tan importantes como Fernando Casado.

  No se pudo comprobar que Bosch estuviese involucrado en planes conspirativos, y la intervención de amigos que tenían influencia en el régimen le devolvió a la libertad.

  En 1935 es nombrado como empleado de la Dirección de Estadísticas, en la cual trabaja en la preparación del Censo Nacional junto a Mario Fermín Cabral. En esa institución llegaría a ser encargado de información, hasta que en enero de 1938 Trujillo le hace saber que lo quiere convertir en diputado.

  Bosch, que no quería comprometerse políticamente con un gobierno tan sanguinario, argumenta que debe llevar a su entonces esposa Isabel García Aguiar a Puerto Rico para recibir cuidados médicos. Obtenido el permiso del dictador para salir del país, se queda en Puerto Rico para trabajar en la edición de las obras de Eugenio María de Hostos.

  El 27 de febrero de ese mismo año renuncia al empleo que tenía en Santo Domingo. Le hace saber al dictador Trujillo que ya no volvería más porque no estaba de acuerdo con su régimen, y le asegura que no quiere participar en la política. Pronto es contactado por el movimiento revolucionario y se une a los planes conspirativos contra la dictadura.

  Por su entrega y honestidad se convierte en uno de los principales líderes de los dominicanos en el exterior, y junto a Juan Isidro Jiménez Grullón, participa en la fundación del Partido Revolucionario Dominicano, en La Habana, Cuba, en 1939.

  Exactamente 24 años permaneció Bosch en el exilio. Y fueron estos lustros de una impresionante fecundidad, tanto en el trabajo intelectual como en el político. Bosch escribió cuentos, ensayos, trabajó como profesor y guionista de programas de radio.

  Al unísono no descansaba en denunciar las crueldades de la dictadura, y utilizaba toda su influencia para conseguir el apoyo de gobiernos y personalidades para los revolucionarios dominicanos en el exilio. En 1947 es interceptada por las autoridades cubanas una expedición de guerrilleros dominicanos que había partido de Cayo Confites.

  Bosch se declara en huelga de hambre para exigir la libertad de los revolucionarios. El líder del PRD no retornaría al suelo nacional hasta el 20 de octubre de 1961.

  AFAN POR EL PODER
  Balaguer ha demostrado durante toda su existencia un afán individualista por el poder político y estatal. Su partido, fundado en 1964 con el nombre de Partido Reformista, fue convertido en un grupo cuya única tarea debía ser la de buscar recursos y votos para llevarle al poder y hacer todo lo que estuviese a su alcance para mantenerlo.

  Tan pronto Trujillo se juramentó Presidente el 16 de agosto de 1930, Balaguer fue nombrado Primer Secretario de la Legación Diplomática Dominicana en Madrid, España.

  Luego sería nombrado embajador en Colombia, México, subsecretario de Relaciones Exteriores, secretario de Relaciones Exteriores, hasta que retornó al país en 1935 para ejercer la cátedra universitaria en la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD).

  Al unísono con la docencia fue nombrado por Trujillo como sub secretario de la Presidencia, luego fue cambiado a secretario de Educación, y más tarde secretario de la Presidencia.

  Los crímenes del dictador Trujillo le generaron una fuerte repulsa internacional, inclusive en el gobierno de Estados Unidos, su gran aliado.

  Para suavizar estas presiones, Trujillo hace reformar su Constitución, y restablece la vicepresidencia de la República y hace celebrar una nueva farsa electoral con su hermano Héctor Bienvenido Trujillo, candidato presidencial, y Joaquín Balaguer, candidato vicepresidencial.

  Por supuesto que las candidaturas del régimen resultaron ganadoras de manera aplastante. Sería esta la primera ocasión en que Balaguer se acercaba a lo más alto del poder: la Presidencia de la República.

  Cuando las presiones internacionales y las sanciones contra la dictadura arreciaron, Trujillo intentó desesperadamente convencer a Estados Unidos y a la Organización de Estados Americanos de que estaba democratizando el país, y anunció la renuncia de su hermano de la presidencia para dar paso a Balaguer como Presidente de la República.

  Sería ésta la primera de las ocho ocasiones en las que Balaguer tendría a su cargo la Presidencia de la República, su razón de ser y vivir hasta el día de hoy.

  De servil colaborador de Rafael Trujillo trató de volverse contra sus hijos y hermanos una vez ajusticiado el tirano, el 30 de mayo de 1961, con tal de quedarse en el poder. Los pasos dados por Balaguer en los meses inmediatamente después al ajusticiamiento han sido exaltados por sus seguidores para hablar de una supuesta democratización del país. En realidad Balaguer lo que pretendía era convencer a la comunidad internacional para que quitasen las sanciones económicas al país y a su moribundo gobierno.

  Además de haber ejercido nominal y realmente la Presidencia de la República, Balaguer ha aspirado, sin éxito, a ganarla electoralmente en tres ocasiones más: 1978, 1982 y 2000.

  Para mantener o alcanzar el poder Balaguer ha pactado y ha recibido sin repulsa el apoyo de todo tipo de personas, grupos y partidos.

  En plena guerra fría, cuando trataba de atemorizar al pueblo dominicano para que no votara por Bosch y el PRD (ver La Marcha Hacia el Capitolio), pactó y legalizó al Partido Comunista Dominicano.

Por el contrario, Bosch rechazó el apoyo de importantes fuerzas políticas por cuestión de principios y convicciones personales. En 1990, por ejemplo, el doctor José Francisco Peña Gómez, su gran discípulo, estuvo dispuesto a apoyar a Bosch y al PLD electoralmente para derrotar sin problemas al doctor Balaguer.

El rechazo de Bosch a algunos de los dirigentes perredeístas, a los que el fundador del PLD y el PRD consideraban manchados por la corrupción, además de su negativa a negociar en base a la repartición de puestos congresionales y cargos públicos, impidieron este pacto.

De haberse concretizado este gran pacto entre los dos grandes líderes liberales, se habría sepultado al sector conservador representado por Balaguer y el PR.

Asimismo, Bosch rechazaba hacer política basado en la dádiva a los ciudadanos más pobres o en la promesa demagógica individual de empleos, casas y ayuda económica directa.

Balaguer, por el contrario, auspició la dádiva como recurso político.

Asimismo, practicó la compra de conciencias, alentó el transfuguismo para mermar las bases de la oposición, y no dudó en permitir y justificar el asesinato político contra sus opositores.

Bosch no sólo combatió la corrupción denunciándola, sino que llegó a someter a la justicia a funcionarios señalados como posibles culpables de enriquecimiento ilícito.

Durante su efímero gobierno de siete meses, en 1963, Bosch respetó religiosamente la libertad de expresión y el derecho de sus opositores, incluso en los casos de evidente labor conspirativa.

¿PADRE DE LA DEMOCRACIA?
Si se tuviese que nombrar a algún político dominicano Padre de la Democracia, en lo que se refiere al siglo XX, nadie como Bosch merecería tal distinción.

Aunque alabarderos reformistas, perredeístas, peledeístas y de otras parcelas políticas han querido dar este título al doctor Balaguer, lo cierto es que la vocación democrática del líder del PRSC es muy cuestionable.
Contrario a Bosch, Balaguer no alentó la formación de líderes importantes a su alrededor, pues siempre ha exigido la incondicionalidad, la genuflexión.

Bosch formó a los principales líderes del PRD y el PLD y a muchos de los que hoy están en el PRSC, además de preocuparse por orientar y educar al pueblo dominicano.

Bosch influyó grandemente en la formación política de líderes democráticos tan importantes como José Francisco Peña Gómez, Milagros Ortiz Bosch, Hatuey Decamps, Euclides Gutiérrez Félix, Leonel Fernández Reyna, Jaime David Fernández Mirabal, Danilo Medina,Antonio Guzmán Fernández, Salvador Jorge Blanco, Ivelisse Prats Ramírez de Pérez, Franklin Almeyda Rancier, los Rafael Suberví Bonilla, Danilo Medina, Rafael Kasse Acta, Ramón Andrés Blanco Fernández y José Joaquín Bidó Medina, entre otros cientos de prominentes hombres y mujeres de la política nacional.

Muy por el contrario, desde su gobierno de 1966, Balaguer entró en contradicción con sus más cercanos seguidores porque no quería ceder el paso a nadie en la carrera hacia la Presidencia de la República. Por esta razón salió del PR junto a un grupo de importantes dirigentes el licenciado Francisco Augusto Lora, quien renunció a la vicepresidencia de la República en 1969 para formar el Movimiento de Integración Democrática Anti Reeleccionista (MIDA).

En conclusión, Bosch dio toda su vida ejemplo de entrega y desprendimiento; Balaguer ha vivido aferrado al control personalista de su partido, cerrando el paso a muchos potenciales líderes, además de no ceder nunca en sus afanes por permanecer o retornar a la Presidencia de la República.

No hubo, no hay, y no podrá haber equiparamiento posible entre las carreras políticas de Bosch y Balaguer.

José Antinoe Fiallo
“Peña no tuvo la mentalidad de Bosch, ni Leonel la tiene”

Ni Leonel Fernández, ni José Francisco Peña Gómez (fallecido), se pueden considerar discípulos de Juan Bosch. ¿Por qué? La respuesta la da el historiador y catedrático universitario José Antinoe Fiallo Billini, quien desde muy joven se ligó a movimientos vanguardistas y de hecho su padre, Antinoe Fiallo Rodríguez, fue un antitrujillista que militó en el movimiento clandestino Frente Nacional para la Liberación.

“Cuando se hace un análisis de la personalidad de Peña Gómez y Leonel Fernández, no sólo de sus características sicosociales, sino de mentalidades, ni Peña tuvo los elementos básicos de lo que sería la mentalidad boschista ni Fernández los tiene, es decir ninguno de ellos habló con esas características, sino que se asociaron a lo que sería un castellano culto”. Eso pudiera parecer no muy importante, sin embargo lo es, anota Fiallo Billini, porque indica la manera en que terminaron los procesos de construcción cultural de ambos líderes.

“El análisis sociocultural de Juan Bosch era más complejo. Bosch tocaba, además de los aspectos de la política, una diversidad de temas sociales y de tradiciones. En los casos de Peña y Fernández el análisis ha sido meramente político”.

En el pensamiento de Bosch, afirma Fiallo Billini, fue muy importante la organización social y política. En sus análisis hacía énfasis en la problemática organizativa, de cómo asociar a la gente y que ésta elaborara métodos para organizarse.

“Tomando en cuenta estos elementos, tanto Peña Gómez como Fernández tuvo y tiene, respectivamente, liderazgos menos metido en las cosas cotidianas, liderazgos discursivos más hacia lo general, contrario a Bosch que combinó lo general con la necesidad de plantear alternativas organizativas. Entonces, si se toman en consideración estos elementos en uno y otro líder, la conclusión es que ninguno ni siquiera se cercó a lo que fueron los planteamientos de Bosch y con el tiempo cada uno lo fue demostrando, Peña Gómez más precoz con la crisis del PRD en los años 70, y Fernández como uno de los dirigentes más importantes del PLD”.

¿QUÉ ES UN DISCÍPULO?
Antinoe Fiallo Billini dice que la concepción que se tiene de la palabra discípulo es la de una persona sometida a la tutoría de otra más adulta y con más experiencia, sin embargo, como lo plantea la gente, es en el sentido de si aprendieron sustancialmente al lado de una persona o no. En este caso, ni Peña Gómez ni Fernández aprendieron la lección de Bosch.

“El fenómeno de Juan Bosch es un poco complejo, tanto en su actividad literaria como en su actividad política. Juan Bosch ha dejado una cantidad de resultados que están ahí pendientes de ser evaluados para ver dónde sus producciones tuvieron mayor sentido y en qué áreas se han manifestado y qué cosas habría que recuperar y qué cosas superar…”

Recordó que en el 1974, cuando se formó el PLD, dentro de las cuestiones organizativas que se plantearon estuvo la necesidad de formar comités patrióticos populares fuera de la estructura del PLD.

Estas formas de organización Bosch las planteó con la intención de aumentar los círculos de estudio dentro del PLD. Sin embargo, esa experiencia inicial, que le dio al partido la oportunidad de echar raíces, no se ha estudiado, apunta Fiallo Billini, ni desde el punto de vista del planteamiento que originalmente hizo Bosch en Vanguardia del Pueblo, ni de sus resultados.

Asegura que Juan Bosch fue muy temeroso en término de los resultados políticos de una acción que estuviera fuera de su control, pero independientemente de eso, agrega, es importante hacer una evaluación de su producción política y literaria… “analizar sus libros, sus personajes como Judas, Máximo Gómez, Bolívar… para ver qué nos dicen esos textos ahora, analizándoles fríamente desde su propia concepción y qué cosas pueden aportar esas lecturas a las circunstancias que estamos viviendo”. 















Joaquín Balaguer
Más de 70 años como cortesano del poder

El anciano caudillo y Tomás Bobadilla comparten el ser los políticos de más prolongada incidencia en esta media isla. Uno durante el siglo XX y el otro durante el XIX


Por Miguel Febles

Una discusión acerca del período más largo de un partido político en un ambiente de libre competencia tiene una solución rápida: ocho años. Es del Partido Revolucionario Dominicano en el período 1978-86. Antes se habían producido los 20 años del Partido Azul, los 31 años de Trujillo y su Partido Dominicano, y los 12 años de Balaguer y su Partido Reformista, pero en ninguno de estos casos hubo igualdad de oportunidades ni libre competencia en la carrera por la Presidencia de la República.

Ahora bien, la carrera pública más extendida que ha tenido el país de funcionario alguno que haya llegado a la Presidencia es la de Joaquín Balaguer, que desde 1927 ya se desempeñaba como un servidor del Estado.

Ingresó, según sus propias palabras —contenidas en Memorias de un Cortesano de la Era de Trujillo— como profesor de literatura en la Escuela Normal de Santiago. De aquel empleo público proceden sus Nociones de Métrica Castellana, manual que contiene las líneas generales de la versificación española.

Algunos hablan de los 70 años de Balaguer en la vida pública dominicana, con la vista puesta en su llegada al gobierno como parte de las huestes de la revolución liderada por Rafael Estrella Ureña y de la que finalmente se apropió Trujillo, que era líder del golpe contra el gobierno de su patrocinador, el general Horacio Vásquez.

Hasta el momento en que se escriben estas líneas los de Balaguer como servidor público son 74 años, desde que recibió su primer sueldo del Estado, y 78 años desde que empezó su vida pública, hecho que puede ser establecido en el 1923, cuando —según sus palabras— formó parte del movimiento nacionalista “y del grupo de jóvenes que acompañaron al licenciado Rafael Estrella Ureña, líder de ese movimiento cívico en el Cibao”. Esta revelación de Balaguer permite un enlace con otras circunstancias de su vida pública que ya son parte del mito de este hombre de longevidad y de incidencia excepcionales en la vida dominicana.

Una de estas circunstancias es el hecho de que el movimiento cívico nacionalista fue organizado y liderado por Américo Lugo, inspirador y defensor rabioso de la “pura y simple” (fórmula que reclamaba la salida sin condiciones del ejército interventor que desde 1916 pisoteaba el país), que algunos años después de instalada la dictadura se enfrentó moralmente a Trujillo y murió aislado; pero también se puede inferir que fue estrellista antes que trujillista, condición que no debe ser despreciada si se toma en cuenta que Estrella Ureña cayó en desgracia el mismo 1930, y al año siguiente salía al exilio junto a varios de sus allegados.

Ocurre, por demás, que mientras Balaguer dirigía proclamas desde una tribuna improvisada en Santiago contra la presencia de los marines en el país, Trujillo era uno de los agentes locales de ese ejército de ocupación. Allí no termina lo paradójico. Américo Lugo, como ha sido señalado, fue el espíritu del movimiento nacionalista, pero también fue uno de los discípulos de Eugenio María de Hostos, creador de la Escuela Normal. Viene a ser que Balaguer, que ingresó como servidor del Estado a través de esta institución, es señalado por sus contrarios políticos e intelectuales como uno de los principales responsables de la eliminación de la escuela hostosiana.

Pero la carrera pública de Balaguer, extendida como no ha habido otra en el país, muestra renovadas credenciales en los albores del siglo XXI: una pensión de expresidente, consejero del huésped de turno del Palacio Nacional y uno de los tres puntos de equilibrio del poder político en el país.

BOBADILLA, EL MÁS HÁBIL
La organización originaria del Estado dominicano culminó el 6 de noviembre de 1844. Es una institución que muerde la realidad de tres siglos diferentes, el primero de ellos desde poco antes de la mitad, el siguiente de principio a fin y el tercero lo vive plenamente, como un habitante de la aldea global al que afectan tanto el aleteo de una mariposa en China, como el atentado contra el Pentágono y el World Trade Center.

Los dos siglos precedentes —XIX y XX— han tenido sus ejemplares de extendida y excepcional vida pública. El XX tuvo a Balaguer como mito que todavía vive y el XIX tuvo a Tomás Bobadilla, un personaje tenido a menos por sociólogos e historiadores, pero que se encuentra presente en la médula de la dominicanidad y es, sin ninguna duda, la figura que puede explicar a Balaguer como nadador de la vida pública, a los políticos dominicanos como expresión del dios Jano (tiene una cara para cada circunstancia), el camaleonismo consustancial del ser nacional y al dominicano como ejemplo de tenacidad para ir adelante con el plan de nación concebido por Duarte, a pesar de las conspiraciones contra la idea, a pesar del pesimismo de la clase media, a pesar de la falta de fe de sus ricos y a pesar de las conspiraciones contra el territorio.

Bobadilla nació en Neiba, 1786, y ya a los 23 años, esto es en 1810, ingresaba a una vida pública de la que saldría con la muerte, que lo alcanzó 59 años después en Puerto Príncipe prestando sus servicios a uno de los tantos caudillos que produjo el turbulento siglo XIX dominicano.

Si las metamorfosis de Balaguer les parecen notables a contrarios y admiradores —nacionalista en 1923, estrellista en 1930, trujillista del 30 al 61, demócrata en el 62, instrumento de la transición de la dictadura a la democracia del 66 al 78, liberal del 86 al 96 y parte de una triple entente del 97 al 2001—, las de Bobadilla serían para erigirle un mausoleo. Nuestro hombre fue bobo, como la España a la que sirvió hasta 1822, año en que pasó a ser una figura de primer orden del gobierno haitiano sobre toda la isla; expresiones salidas de su pluma acerca de Boyer no tienen que envidiar a las que salieron de la cabeza de los panegiristas de Trujillo durante la Era, y sin embargo todos conocemos el papel que jugó en el movimiento de la independencia nacional, participación que permite que algunos intelectuales vean en el Manifiesto del 16 de enero de 1844 una obra de su mano —lo cual es perfectamente posible— papel que le permitió hacer una apología de sí mismo en la que reclamó la paternidad de la patria a propósito de uno de sus más fuertes choques con Santana en 1847.

Bobadilla fue el primer presidente de hecho de la Junta Central Gubernativa, puesto que cedió a Pedro Santana en cuanto éste mostró las agallas; fue, además, quien sugirió la inclusión del artículo 210 que desnaturalizó la primera Constitución y un par de años después, cuando llegó el primer disgusto de importancia con Santana, se las arregló para ser designado diputado y salió al exilio para volver al país del lado de Manuel Jiménez, quien sustituyó a Santana. De Presidente había pasado a ser santanista y de santanista a jimenista y poco después era de nuevo santanista para pasar a poco a ser baecista y de nuevo santanista y así de uno a otro hasta ser de nuevo español en 1861, nacionalidad de la que había adjurado cuando Boyer imponía su dictadura sobre toda la isla.

La capacidad de adaptación mostrada por Bobadilla no tiene comparación en la vida pública dominicana, tanto por la violencia de los cambios como por el ambiente en el que ésta vino a manifestarse: la España Boba, la administración haitiana y la confrontación de caudillos iniciada el mismo 1844 y concluida con su muerte en diciembre de 1871, cuando Báez imponía su política de disolución.

DOS HILOS CONDUCTORES
La continuidad del Estado, de lo dominicano, estuvo garantizada en el siglo XIX por la participación de Bobadilla en la administración y la vida públicas desde 1811 hasta 1871. A la hora de su muerte quedaba, es cierto, un largo trecho por recorrer al joven Estado para concluir el siglo XIX, pero ya en esa fecha el Partido Azul era una realidad, del lado del que se había colocado en su oposición rabiosa a Buenaventura Báez. Treinta de esos 60 años de vida pública los vivió bajo el gobierno colonial, un período efímero con Núñez de Cáceres y un lapso de 22 años bajo el régimen haitiano. Pero si hacemos caso de los comentaristas de nuestra historia, especialmente a los que dicen que el sentimiento dominicano puede ser establecido con claridad desde el mismo siglo XVIII, podemos conceder que a pesar de la ausencia de un Estado independiente los hechos políticos, sociales y económicos del siglo XIX de principio a fin son típicamente dominicanos.

En el siglo XX esta continuidad de la vida pública puede ser establecida siguiendo el quehacer de Balaguer. Con él se toca el hecho troncal del siglo, que lo fue la administración de los marines (1916—24), la administración de Horacio Vásquez, en la que empezó su carrera como servidor del Estado —administración que fue a su vez el enlace entre la realidad del siglo XIX y el siglo XX dominicanos y el que determinó nuestra realidad política desde julio de 1899 hasta febrero de 1930— y la Era de Trujillo, en la que se materializaron los caminos trazados en el período 1915—1924.

Balaguer estuvo presente en la conspiración de la que surgió el Trujillo gobernante; estuvo presente durante los 31 años que duró su gobierno; estuvo presente como actor de primera línea en los sucesos que siguieron a la muerte del dictador; fue figura principal en el período de transición y establecimiento de las bases de la República Dominicana de hoy iniciado en 1966 y concluido en 1978; fue la piedra de toque que obligó a los desbordados líderes de la nueva realidad política social y económica dominicana a poner los pies sobre la tierra, y ha venido a ser uno de los tres pilares sobre los que hace equilibrio hoy día la concreción de lo dominicano en términos políticos. 

martes, 27 de marzo de 2012

Los intelectuales de la mentira y de la oscuridad


 En el país hay un puñado de intelectuales que se pasan la vida proyectando la apócrifa e hipócrita imagen de que son independientes cuando todo el mundo sabe que están alineados políticamente. Pero aparentemente sólo se definen públicamente en tiempo de elecciones, ora presidenciales, ora de medio término.

Pero se supone que todo intelectual, por el hecho de su misma formación debe tener bien en alto la bandera de la moral, excepto los amorales, y entonces debe tener claro sentido de la responsabilidad frente a la sociedad, frente a la historia y frente a su quehacer como hacedor de ideas, opinante publico, constructor de imágenes y de mundos imaginables e inimaginables.

Así para que sus escritos sean creíbles, el intelectual debe asumir su ejercicio y su vida con pleno sentido de responsabilidad y de credibilidad: primero que todo, es decir, ante todo y sobre todo, él tiene que ser creíble.

Precisamente esos intelectuales se pasan el tiempo jugando a las escondidas o la gallinita ciega, creyendo, falsamente al encerrarse en su torre de marfil, que sólo ellos piensan. Para ellos el resto de la sociedad no piensa.

Con esa actitud negativa y malsana construyen una máscara o un disfraz que les impide penetrar y consustanciarse con el corazón de la realidad, de los seres humanos, de las cosas y de los mundos. Ellos tratan de ocultar su verdadera identidad, siendo sus vidas y sus actuaciones una verdadera novela o una real pantomima.



Pero una cosa es la realidad verdadera y otra cosa es la novela. La novela es ficción, la realidad no. Pero en política, por cuanto es expresión de la realidad verdadera, no es correcto que usted construya sus estereotipos a partir de la ficción porque terminaría en el más fatal y siniestro de los escenarios: el infierno. Están arropados, pues, por las tinieblas de la absurdidad, en el ejercicio de un dilettantismo hueco y huero.

Desde el pórtico en que se ubican se consumen o se achicharran en la superfluidad de sus abstracciones vacías y pueriles, las que no les permiten sustentar una posición seria y creíble en la sociedad.

La razón de su fracaso social está en que el conocimiento que se obtiene o se construye a partir de la elaboración de esas abstracciones etéreas, estériles, sin ningún soporte en la realidad empírica, es un conocimiento totalmente falso, que no resiste el más mínimo análisis en el ámbito de la Lógica. En un cruel y grosero asalto a la razón tratan de reemplazar la verdad por la mentira en su despropósito alienante de tratar de manipular la opinión pública.

¿Y cómo se creen dueños o poseedores de la ¨verdad absoluta¨ si sus pretensiones, fantasías e ilusiones las construyen a partir de un conocimiento falso?

Se creen portadores de la ¨verdad absoluta¨ porque confunden sus deseos con la realidad. Se ve que el concepto verdad absoluta es una construcción mental antojadiza y caprichosa, inserta de manera inminente en su subjetividad angustiada, atormentada y adolorida, con la que estiman que suplantan, sustituyen o modifican la realidad material y objetiva de los hechos. Pero en eso también se sobreestiman y terminan desvaneciéndose en su superficialidad y esterilidad.

En ellos se da plenamente la muerte del ser moral al ser exponentes públicos y perennes constructores de la mentira. Esa es una forma abyecta de corromper la conciencia y de tratar de distorsionar y enlodar la conciencia de otros.

En esa misma tesitura se creen que son ¨la conciencia crítica e impoluta¨ de la sociedad; y esa conciencia crítica de la sociedad, real y sincera, la han colocado, con su mezquino proceder, en su resbaladero o en una verdadera encrucijada: en realidad han pasado a ser la anticonciencia o la conciencia torcida, retorcida y acrítica de la sociedad. Estamos frente a una crisis agonizante de esa falsa conciencia.

Llegado aquí debo hacer una digresión. La verdad absoluta no se da ni siquiera con relación a todos los conocimientos científicos cuya verificación lógica y empírica ha sido demostrada y comprobada. Esto significa que los conocimientos de la ciencia que son verdades absolutas son una minoría. La mayoría de los conocimientos de la ciencia son verdades relativas; y en el caso de las ciencias sociales son verdades relativas que no son perdurables, muchas de ellas, en el tiempo.

Esos intelectuales han perdido totalmente la perspectiva de la historia, de la política, de la moral y de la sociedad. Su concepción de la historia y de la política no les ha permitido captar y aprehender el fenómeno del progreso, las fuerzas económicas, sociales y políticas que lo determinan y su proyección en el porvenir.

Se ve también que hay un mayúsculo problema de conocimiento, de visión y de método.

Sólo el intelectual que ha llegado al iceberg de la pudrición de su conciencia puede exclamar públicamente que ha decidido apoyar a Hipólito porque hay que constituir un frente que ponga fin al autoritarismo, a la dictadura constitucional y al continuismo.

¿Es autoritaria la persona del actual Presidente de la República? ¿Es autoritario el régimen que encabeza Leonel Fernández? Y él, ¿Ha llevado ese autoritarismo al seno de la sociedad dominicana?

Plantear que Leonel es un líder autoritario es un absurdo que raya en el más absoluto disparate. En cuanto a la vigencia plena de los derechos humanos y de las libertades públicas e individuales, los gobiernos de Leonel sólo se pueden equiparar y comparar con el gobierno histórico de Juan Bosch. Entonces de lo que se puede hablar con propiedad es que Leonel ha llevado al seno de la sociedad su liderazgo democrático y ha garantizado que la democracia haya funcionado totalmente, expresada en la construcción de un Estado democrático, social y constitucional de Derecho. También con relación a este otro aspecto, los intelectuales de la anticonciencia han dicho otro vulgar y cruento dislate.

Tampoco Danilo Medina Sánchez, candidato presidencial del PLD, tiene una personalidad autoritaria.

El ejercicio de esas libertades y de esos derechos por parte de esos mismos intelectuales y la exposición pública de sus ideas, de sus insultos y de sus mentiras, sin restricción de ningún tipo, cayendo la mayoría de las veces en el cieno y la podredumbre del libertinaje y del democratismo, pone de relieve el hecho de que vivimos en una sociedad enteramente democrática.

Sostener paladinamente que Leonel es la encarnación del autoritarismo constituye de por sí una afrenta a la conciencia y a la inteligencia de la gente.

Pero si hay un político dominicano autoritario se llama Hipólito Mejía. En él el autoritarismo se eleva a la enésima potencia. Y ese autoritarismo está presente en el hombre, en el dirigente y en el ciudadano que fue presidente de la República del 2000 al 2004, porque Hipólito es un individuo hecho, socialmente, a imagen y semejanza de Trujillo. Él tiene los genes propios de un dictador, de modo que en su vida y en su cerebro no hay espacio para la democracia. Él sí que es la encarnación misma del autoritarismo.

Hipólito es un producto y un reflejo fiel de la sociedad tradicional, asaltada permanentemente por el autoritarismo, en la que se formó: Él está atrapado para siempre en las coordenadas de la etapa premoderna de la sociedad dominicana.

Precisamente si realmente esos intelectuales fueran parte de la conciencia crítica de la sociedad dominicana hubiesen sido los primeros en satanizar y condenar el autoritarismo de Hipólito Mejía. Y hoy no estuvieran alineados políticamente con él. Además, se encontraran en primera fila gestando un movimiento de opinión pública que estuviera demandando y pidiendo al unísono porque a los individuos se les proporcione y se les inculque una formación democrática en el hogar, en la escuela, en la universidad y en el seno de la sociedad. Deberían estar clamando por una educación y una formación para la democracia.

Esa posición sobre el autoritarismo ni es seria, ni es creíble, porque está cubierta por el manto de la hipocresía y del oportunismo, y, por ende, no tiene ninguna fundamentación que la haga valedera.

Se ve clarísimo que el autoritarismo en la pluma de esos intelectuales de la anticonciencia es un concepto sin objeto cuando el mismo está focalizado hacia los líderes más notorios del PLD: Leonel y Danilo. Estos dos grandes de la política dominicana son hombres de la modernidad y de la posmodernidad que vive la sociedad dominicana.

Como paradoja de la vida estos intelectuales de la anticonciencia cargan tras sí las taras de una sociedad premoderna autoritaria, procediendo ellos mismos de manera autoritaria y violenta tanto en el accionar diario como en el uso del lenguaje. 

A partir de la constitución de las altas cortes, sobre todo del Tribunal Constitucional y del Tribunal Superior Electoral, estos intelectuales de la anticonciencia se han inventado otro concepto vacío: el de dictadura constitucional. Es una construcción conceptual, producto del odio, de la envidia y de la mala fe, que está elaborado como expresión directa de la politiquería.

¡Pero si a la prevalencia de la hegemonía constitucional se le quiere llamar dictadura constitucional, enhorabuena!

En verdad de lo que debe estarse hablando en estos momentos es que el país está en los albores de la construcción de una democracia constitucional. Y eso le augura al país un futuro diferente en términos constitucionales, legales y judiciales.

El otro concepto es el de continuismo. Esta vez el continuismo significaría que el PLD seguiría en el poder, aunque con un dirigente que tiene su propio estilo en el que incorpora una visión, un enfoque y un método diferenciados del actual gobernante.

Lo mejor que le puede pasar a la sociedad dominicana en esta etapa de su despegue hacia el desarrollo es que el PLD se suceda a sí mismo en el poder con otro estadista que responde al nombre de Danilo Medina Sánchez.

Ese continuismo sí tiene de positivo, lo que quiere decir que el hecho en sí no es negativo.

En el umbral del siglo XXI necesitamos intelectuales modernos y posmodernos, capaces de pensar en grande la sociedad dominicana y ser permanentes heraldos del progreso y del desarrollo.